
Mary Griffith es una cristiana devota, que cría a sus hijos según las enseñanzas conservadoras de la Iglesia Presbiteriana. Sin embargo, cuando su hijo Bobby le confiesa a su hermano mayor que puede ser gay, la vida cambia para toda la familia después de que Mary se entera de su secreto.
Una película para promover la diversidad y defender los derechos de la comunidad LBGTIQ.