El coronavirus ha puesto al mundo de cabeza, y nadie lo sabe mejor que quienes están en la primera línea de la catástrofe: el personal médico que trabaja en las salas de cuidados intensivos de los hospitales.
Desde la antigüedad, las sociedades han intentado separar a la gente enferma de la gente sana: referencias al autoaislamiento pueden encontrarse en el Viejo Testamento.
Los astrónomos han conseguido una nueva y extraordinaria imagen de Júpiter trazando las regiones de calor que se ubican debajo de las gigantes nubes de gas del planeta vecino.
Horas más tarde, los charcos de sangre todavía salpicaban los pasillos de la cárcel.
El cielo en la ciudad de La Habana ha regalado un doble espectáculo a sus habitantes en menos de una semana.
Parecen platillos voladores y parece que no hay una sola explicación de por qué aparecen allí.