La falta de pago a los proveedores de alimentos es la razón de esta escasez de productos, pues las empresas tomaron la decisión de no despachar hasta que no les fuera cancelada la deuda. El hospital necesita Q4 millones para realizar esos pagos.
Readecuación presupuestaria
De acuerdo con el director Ejecutivo del Hospital Roosevelt, Arturo Quevedo, han tenido inconveniente para realizarle los pagos a proveedores de alimentos y otros insumos debido a que el presupuesto que tienen asignado se ha quedado corto por el incremento de emergencias por accidentes de tránsito que atienden a diario y a la compra de medicamentos de costo elevado para tratar enfermedades raras que deben realizar por orden de juez.
Indicó que trabajan en solventar la situación lo antes posible, y para ello, comenzaron con realizar readecuaciones presupuestarias, se liquidaron ciertos renglones en los que tenían “sobrantes” de dinero para poder trasladar esos fondos al pago de alimentación, con esta acción esperan amortizar parte de la deuda, pero esto llevará unos días.
Mario Raúl Herrera Barrios, gerente Administrativo Financiero del hospital, mencionó que la deuda con los proveedores asciende a Q4 millones, con esa readecuación obtendrían Q2 millones, y estarían a la espera de otra modificación presupuestaria que les permitirá terminar de pagar esta deuda y otras que tienen con proveedores de medicamentos, insumos y otros productos.
Añadió que son alrededor de 12 proveedores los que surten de alimentos al Hospital Roosevelt y a todos se les adeuda, pero se les ha ido abonando con los recursos que se han tenido.
Quevedo señaló que, pese a la escasez de alimentos que enfrentan, “los pacientes nunca se han quedado sin comer”, como tampoco se ha dejado de cumplir con los requerimientos nutricionales que necesitan.
En las bodegas
En el Departamento de Nutrición y Dietética es donde se preparan los alimentos para los 1 mil 500 pacientes que están en encamamiento.
Desde noviembre ha sido un reto elaborar los menús para las siete dietas que se reparten en el hospital. Por ejemplo, para los pacientes renales es indispensable el pollo, pero el producto lleva días sin ingresar a bodega, y para compensarlo se les da protemás y mezclas vegetales a fin de llenar los requerimientos nutricionales.
Hace falta carnes, huevos, lácteos, verduras, frutas, y eso obliga a que los menús en cada tiempo de comida sean repetitivos. El arroz, frijoles han sido una constante.
“Tenemos cubierto el fin de semana con el menú que se tiene en el momento: protemás, arroz, frijol y parte de la planilla de verduras porque no ha ingresado completa”, dijo Nelly Fajardo, jefe AI del Departamento de Alimentación y Nutrición y están a la espera de que el lunes les surtan de producto para agregar otros alimentos a las comidas.
Golda Cetino, Ecónoma del Golda Cetino, ecónoma del Departamento de Nutrición, mencionó que un buen nivel de abastecimiento para poder preparar los menús debe estar en el 95%, por lo que el 56% que ahora tienen es preocupante, pues no se tiene variedad, ni la cantidad de insumos necesarios para elaborar los platillos.
Agregó esta es “la semana más dura” por la baja cantidad de alimentos que tienen, pues las bodegas deberían estar llenas para poder trabajar el fin de semana y el inicio del lunes. Sin embargo, están casi vacías, y en la bodega fría de verduras no había producto, allí se almacena tomate, chile pimiento, espinaca, hierbuena, cilantro, por ejemplo.
En el tiempo que Fajardo y Cetino llevan de trabajar en el Hospital Roosevelt, esta es la primera vez en que ven las alacenas sin alimentos.
“Es un reto como profesionales poder cumplir con el aporte calórico de los pacientes, porque se nos dificulta mucho proponer menús variados”, mencionaron.
Las bodegas de productos secos sí hay existencia de frijol, arroz, fórmulas, protemás, y es con lo que están tratando de cubrir las dietas.
En Departamento de Alimentación y Nutrición se elabora el pan que se consume en el hospital, pero desde la segunda quincena de noviembre no se ha podido fabricar debido a que no hay huevos ni haría para hacerlo.
Ante esta situación, el viernes recibieron una donación de huevos y queso por parte de un grupo de estudiantes de Medicina, que se usarán para el desayuno de este sábado.
Ante esta situación el Departamento de Comunicación Social del Ministerio de Salud señaló que el ministro, Francisco Coma, y el Viceministro Financiero, Lic. Ariel Hernández, se reunieron con el director del Hospital Roosevelt, Dr. Arturo Quevedo, para evaluar las soluciones inmediatas y resolver la problemática, y se acordó realizar una readecuación presupuestaria para poder pagar a los proveedores de alimentos.
Se recalcó “que los pacientes han recibido alimentación todos los días, en ningún momento dejaron de recibirlos, pues esto es vital”.