Como si se tratara de una actividad secreta o en la que se analizarían temas de Estado, ayer a las 11 de la mañana el presidente Alfonso Portillo inauguró la casa en donde funcionará la Asociación Zacapaneca de Contadores de Cuentos y Anécdotas, AZCCA, la cual tuvo un costo de Q350 mil, que asumió el Estado.
Menos la prensa
Pese a que los representantes de los medios de comunicación llegaron primero al lugar, 3a. calle 17-94 zona 3, Zacapa, fueron los únicos a quienes la seguridad presidencial impidió el ingreso.
?Es por problemas de espacio, no hay condiciones, fueron órdenes?, eran algunas justificaciones que daban los guardaespaldas del mandatario al ser cuestionados sobre por qué se vedaba el ingreso.
Llega Reyes López
Aproximadamente 25 minutos después de que Portillo, acompañado por su esposa Evelyn, ingresara en la sede de la AZCCA, apareció el vicepresidente, Juan Francisco Reyes López, quien llegó con su hijo, Juan Francisco Reyes Wyld.
Ante la negativa de que ingresarán reporteros al lugar, se solicitó se autorizara la entrada -por lo menos- de fotógrafos y camarógrafos. La respuesta fue negativa.
Ni una palabra
Unos 30 minutos más tarde y tras saludar a diferentes paisanos, el presidente salió rodeado de guardaespaldas y no respondió ni un solo cuestionamiento.
En menos de dos minutos, los reporteros le hicieron alrededor de tres preguntas, sin que ninguna fuera atendida por Portillo.
Seguidamente, se traslado al club de oficiales de ese departamento, en donde las cosas no variaron. Al lugar ingresaron únicamente los invitados.
Desde afuera de la instalación se observaron los preparativos del almuerzo, el cual, al parecer, fue amenizado por diferentes artistas zacapanecos y de otros departamentos. Inclusive estaba invitado Lencho Patas Planas.
Luego de 20 minutos de intentar el ingreso y buscar la atención del presidente para conocer su posición respecto de temas de interés nacional, los aproximadamente diez periodistas optaron por retirarse.
Decepcionados
La actitud de Portillo y su seguridad decepcionaron a los reporteros que estuvieron presentes, quienes en su mayoría son los encargados de dar cobertura a las actividades del mandatario.
Inclusive, comentaron que si así continúa el trato hacia la prensa en las actividades presidenciales, es preferible abstenerse de conocerlas.
?Disculpen muchachos, yo no comparto que no los dejen entrar?, afirmó Mario Titus, de la AZCCA, quien coincidentemente también estaba en las afueras del club de oficiales, porque no pudo ingresar.