Guillermo Vásquez, perito de la FAFG, explicó que hace falta terminar la exploración de una fosa y han detectado otra donde no se ha iniciado, y que conforme llegan familiares y sobrevivientes se pueden ubicar otras, por lo que los trabajos pueden durar tres meses o dos años, ya que no tienen límite de tiempo.
Ana Xuc Choc, quien perdió a su padre y a un tío en 1982, dijo: “Tengo la esperanza de encontrar los restos de mi papá. Unas 200 familias estamos esperando noticias, y hay otras que no saben de las exhumaciones que se realizan en la antigua zona militar”.
María Macz calificó de muy doloroso que a hasta ahora se realicen las exhumaciones. “Hace 29 años mi esposo, Arnoldo Poou, me fue arrancado de la mano. Cada uno llevábamos un niño cargado cuando lo jalaron y lo metieron en un jeep. Eran unos que parecían judiciales, de vestimenta celeste. Ahora se vuelven a abrir las heridas de lo sucedido”, expresó.
Ramona Col, quien perdió a su esposo, logró ingresar en la antigua zona militar para ver las fosas, y dijo que vio los cuerpos amontonados unos sobre otros.