REGISTRO AKÁSICO

Cherchez la femme, pardieu!

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Toda investigación necesita la perspicacia del detective. Una de las novelas más enredadas sobre tramas ligadas a la averiguación criminal se debe a Alejandro Dumas, padre, *1802 +1870. En ella están, los que serían después, elementos clásicos del argumento detectivesco. Los hijos naturales actúan por doquier. Uno desciende de un rico noble, otra de un sacerdote que conspira a favor de Napoleón II. Episodios de intentos de asesinato de herederos y la salvación por un fiel perro, así como otros lances, son prolijos. Se trata de Los Mohicanos de París, publicada en los diarios el Mosquetero y Monte Cristo a mediados del siglo XIX. Recopilada como libro ha ocupado más de 14 volúmenes.

Actualmente se vive en la intriga. Se busca investigar jueces para descubrir relaciones con patrocinadores ignorados, comisiones desbandadas e interferencia de aparentes diletantes. La Corte Constitucional toma decisiones en 12 horas cuando se ha tardado años para resolver. Moverse en el prevaricato impide darle la razón en determinados casos, donde la interpretación constitucional es la debida.

Los honorables son desairados. Se trabajó gratis, se hizo lo mejor que se pudo, pero la maquinación inconsistente, los aleja. Hasta se amenaza con cárcel al rector de la universidad pública, para que se jure a sí mismo, jamás volver a colaborar de buena fe. Los corruptos, los alabarderos, organizan la claque, cuyas cantaletas e injurias son reproducidas a la saciedad en los innumerables noticieros radiales, donde confunden palabras, procesos judiciales y, lo importante, corrompen la moral pública.

Al final, el causante de la causa es el responsable. Al anular una elección viciada se pone en peligro el régimen de constitucionalidad. Se extienden los mandatos y se anula la seguridad del período. Elemento clásico para definir a la tiranía. No obstante, no se denuncia al causante. Al que maniobró, nadie lo señala. ¡Cárcel al infame!

Una oficial judicial es recluida en una ergástula, en los sótanos del organismo judicial, a la manera de un cuento de calabozos y dragones. La carcelera recibe la benevolencia de los medios de comunicación social, día tras día se le dedica una página a excusarla. Como si fuera normal, retener a un trabajador por la fuerza y tener por ciertas las sindicaciones del detentador del poder. Justicia instantánea, tortura permitida, la verdadera naturaleza de las mazmorras construidas en el sótano de los palacios supuestamente de justicia para asombrar a los humildes, a los simples, a los apachurrados.

Dumas en su novela hace decir al inspector Jackal, “Cherchez la femme!” Esto es: “¡Buscad a la mujer!” En toda trama siempre es más claro revisar las relaciones de las mujeres para encontrar algún sentido. La jueza, la fiscal, la congresista etc. de dónde vienen o cuáles son sus relaciones. Las biografías importan. ¿Por qué no se exponen a la opinión pública?

' La lente opaca es resultado de la conjura complaciente para enriquecerse a toda costa.

Antonio Mosquera Aguilar

La teoría de la conspiración se nutre del destape a quien se esconde detrás de los puestos. Póngase en autos. Los papeles de la Cicig informan sobre un asilado en Nicaragua. Lo sindican de patrocinar la campaña para magistrada de la antigua fiscal. Los puritanos lo ignoran. Como en el circo romano, los nuevos campeones hacen olvidar que se trata de gladiadores, cuyo trabajo es matar al contrincante. Por eso, cuando caen, nadie se conmueve o los recuerda.

Un comentarista televisivo hizo una graciosa anotación a una tópica. Se tocó fondo, pero hay muchos alrededor cavando para hacerlo más profundo. Sí, más vale reír, en vez de la melancolía por el quiebre de la república.

ESCRITO POR:

Antonio Mosquera Aguilar

Doctor en Dinámica Humana por la Universidad Mariano Gálvez. Asesor jurídico de los refugiados guatemaltecos en México durante el enfrentamiento armado. Profesor de Universidad Regional y Universidad Galileo.