Carolina Escobar Sarti

Doctora en Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad de Salamanca. Escritora, profesora universitaria, activista de DDHH por la niñez, adolescencia y juventud, especialmente por las niñas.

NOTAS DE Carolina Escobar Sarti

Los niños, niñas y adolescentes incomodan a los adultos, menos cuando los políticos se tienen que tomar fotos de campaña.
Amnistía viene del griego oamnestia, que significa olvido, y la iniciativa 5377 pide olvido.
En toda la historia de Guatemala, el único presidente que se ha interesado por la educación ha sido Juan José Arévalo.
Algo así como la sorpresa que nos llevamos cuando vimos las tanquetas en las calles guatemaltecas, hace pocos meses.
Estamos tan acostumbrados a usar las entrañas, que pensar se ha vuelto la actividad más escasa de nuestro tiempo.
Reina la incertidumbre en el circo, y hay fuerzas oscuras trabajando duro para sostener el viejo orden.
Era un primero de enero de 2019. Era una primera mañana. Era una hoja en blanco, como cada día de cada año de todos los siglos. Entre la muchedumbre y las bombas de iglesia que mataron del susto a más de un pichón en algún árbol no muy lejano, estábamos deseando que Guatemala fuera otra. Estábamos creyendo que la gente iba a cambiar de la noche del año viejo a la mañana del año nuevo. Y dejamos “correr el sur” por pocos días, como lo hacen las pandillas cuando se dan una tregua y dejan el enfrentamiento para el resto del año. Pero nada es para siempre.
Este año se llevó vidas, intenciones democráticas y sueños de país libre. Y lo mismo nos deja, porque de eso va nuestro breve tiempo en la tierra: de despedidas y bienvenidas, de encuentros y desencuentros. En el 2018 vi partir a mi gran amigo Édgar Pereira, compañero de caminatas matutinas y maestro en cuestiones de política y ética, pero su hija Sandra es ahora mi maestra de yoga. Vi partir a Margarita Carrera, mujer y escritora que marcó mi vida definitivamente y muchas otras a lo largo de la suya, tan intensa y prolífica, pero sus obras salen a mi encuentro todo el tiempo.
Perversos los que integran el #Pacto de Corruptos en Guatemala, y perverso el orden que sostienen. Perversas sus intenciones y sus actos. Y esto va más allá de una simple percepción, porque para quienes estamos casados con el sistema de signos que nombra el mundo  la palabra perverso tiene fuerza, tanto por su significado como por su etimología. Por su significado, hace referencia a la persona que obra con mucha maldad y lo hace conscientemente, incluso disfrutando de ello. Por su etimología, deriva del latín “perversus”, que significa muy malo, o totalmente al revés de las normas de una sociedad.
América no fue descubierta, fue inventada. Esto es lo que sugiere el historiador Edmundo O’Gorman. Inventada, porque en el momento en que fuimos invadidos Europa se sentía atrapada  en su propia prisión medieval, construida con las piedras de la escolástica y el geocentrismo, “dos visiones jerárquicas de un universo arquetípico, perfecto, incambiable aunque finito, porque era el lugar de la Caída”. (Carlos Fuentes, La gran novela latinoamericana).