Carolina Escobar Sarti

Doctora en Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad de Salamanca. Escritora, profesora universitaria, activista de DDHH por la niñez, adolescencia y juventud, especialmente por las niñas.

NOTAS DE Carolina Escobar Sarti

A solo 17 días de la toma de posesión de las nuevas autoridades electas, es justo y necesario hacer balances.
Sabía desde sus 18 años que quería votar y recibir educación universitaria, pero estaba vetado para las mujeres de Guatemala.
Ahorcar, estrangular, sofocar o sumergir son, en un sentido literal, formas de asfixia.
Acá se votó en contra de la corrupción, del pan y el circo.
Los presos políticos son siempre víctimas de una violación de su libertad de expresión y pensamiento.
Hay que alimentar la esperanza sin dejar de hacer camino, porque la diferencia entre caer o alejarnos del abismo es la de un empujón o un paso hacia la democracia.
Muchos estamos cansados de tanta corrupción y maldad, de tanto infierno.
Hay gente que se vende por 30 monedas, aunque tenga que traicionar a su mismo Dios.
El paro sigue, dicen las autoridades ancestrales, hasta que se vayan los corruptos. Que así sea.
En este paro nacional, los pueblos originarios se han convertido en el actor político más importante.