Carolina Vásquez Araya
NOTAS DE Carolina Vásquez Araya
Una de las peores fallas de nuestras débiles democracias está en el secreto oficial.
La juventud tiene todo el potencial, pero de nosotros depende abrirles el camino.
De nada sirven la frustración y la lucha callejera si se retrocede a las puertas del cambio.
La máquina política nos pilló fuera de forma, desactualizados y desprevenidos.
El poder económico mundial no tiene rostro, pero sí garras afiladas.
Vivimos una época de desafíos nuevos y búsqueda incesante de relaciones humanas.