Carolina Vásquez Araya

NOTAS DE Carolina Vásquez Araya

Un Estado capturado por la corrupción deja de ser legítimo.
Durante estos meses se ha perdido hasta el disimulo en las trampas del juego político.
Difícil contener los deseos de salir, de regresar a la normalidad.
Con la incertidumbre como telón de fondo y la precariedad como amenaza.
Falta de información veraz y oportuna, una constante amenaza.
La vigilancia de los ciudadanos ha sido una de las grandes amenazas de nuestro tiempo.
Los estallidos contra las prácticas racistas son también nuestra rabia.
Era la más suculenta y todos querían apoderarse de ella. Era la gallina de los huevos de oro.
A medida que el silencio se impone, nuestros derechos retroceden.
La nueva experiencia de un encierro obligado comienza a hacerse sentir.