Carolina Vásquez Araya

NOTAS DE Carolina Vásquez Araya

Inútil tarea esa de intentar incidir en la ruta del pensamiento colectivo.
Lo que está en juego es la vida del planeta, por ello la protesta debería ser unánime.
La inteligencia humana está sobrevalorada; es la única especie que destruye su hábitat.
Más allá del pavimento, lejos de las luces y los grandes edificios, también existe nación.
Contrabando de drogas, eliminación de opositores, crímenes y mentiras a granel...
La Cicig marcó un antes y un después en la historia de Guatemala.
La miseria en la cual viven millones de seres humanos no es natural ni justificable.
Jugar con ventaja es de tramposos; propio de a quienes no favorece seguir las reglas.
Una ciudadanía alerta y participativa es la única opción de cambio.
La postura hegemónica de un solo país ha convertido a las Américas en territorio hostil.