Editorial
NOTAS DE Editorial
No es normal que una postuladora para nominar a candidatos a fiscal general reciba y deje fuera de los criterios de exclusión las objeciones presentadas, como tampoco es normal que una aspirante los amenace con acciones penales si osan revisar amplios trozos de su tesis consignados sin citar autor.
Si el Mineduc tuviera un plan fundamentado contrataría a profesionales universitarios para nivelar a los niños, pero también para evaluar en serio a los maestros. Pero eso no es posible porque se firmó un pacto sin la debida comprensión lectora.
El fraccionamiento de compras en el Hospital General San Juan de Dios sobrepasa ya los Q15 millones, solo de enero a marzo de este año. Abarca incluso productos tan previsibles como analgésicos tópicos, que no deberían quedar al antojadizo juego de precios de los proveedores, pero poco parece importar a los responsables de tales compras el óptimo uso de los recursos tributarios.
La responsabilidad ambiental no es solo una cuestión de biólogos o expertos en conservación ambiental.
Después de la sequía de dos años, que causó desempleo, cierre de empresas y carencias en miles de hogares, es un momento importante para el alivio económico, y no debería convertirse en un foco de polémicas.
Guatemala cayó al puesto 15 de 18 países latinoamericanos y al 71 de 94 evaluados alrededor del mundo respecto de los índices de desarrollo sostenible.
Cuando se detectan fallas, carencias, procesos defectuosos, denuncias de usuarios o indicios de opacidad en el manejo de recursos, contratos o adquisiciones, los medios de comunicación independientes asumen la tarea de buscar explicaciones, cotejar datos y dar seguimiento a la evolución de situaciones.
Organismos internacionales han solicitado que la elección de procurador de los DD. HH. se efectúe con transparencia, publicidad, apertura y objetiva evaluación de méritos, trayectoria y compromiso demostrado con la defensa de garantías constitucionales.
Aun en el caso de no confirmarse un genocidio en territorio ucraniano, las vidas segadas son irrecuperables.
Las presiones subrepticias y procesos legalistas, oficiosos, claramente enderezados en contra de jueces independientes deben cesar.