Editorial

NOTAS DE Editorial

Los tecnócratas de turno suelen argumentar que aún no se llega a niveles de riesgo para avalar nuevos préstamos, pero el monto no para de crecer y tampoco se ven resultados positivos.
Lo que está en juego no son privilegios ni intereses, ni egos, sino el futuro de la democracia y el estado de Derecho.
A pesar del alto número de teléfonos inteligentes en servicio y los avances tecnológicos para la provisión de conectividad de banda ancha, el Banco Mundial considera a Guatemala un país marcado por la denominada brecha digital.
Guatemala es, históricamente, un país de emprendedores.
El amparo provisional de marras tiene efectos concretos que pueden ser muy graves sobre la confianza ciudadana en el sistema electoral si luego quedase sin materia.
Existen prácticas, por desgracia cotidianas, que deben ser combatidas. Entre ellas están los botaderos clandestinos en predios baldíos.
Resulta paradójico que perfiles cuestionados pero amparados, con fuertes indicios en su contra, subrayen y presuman el “derecho constitucional” de dicho beneficio como pretexto para ser inscritos.
Son deplorables los discursos de algunos exfuncionarios que ahora se postulan, quienes a falta de argumentos y a veces con señalamientos, ofrecen entregar dinero en efectivo a determinados grupos de la población si llegan a ganar.
El próximo Congreso solo podrá ser mejor si exige más decencia y menos parloteo, más inteligencia y nada de demagogia, más dignidad y cero contubernios.
La Libertad de Prensa y de Libre Expresión son los bastiones de la democracia y Guatemala no es, ni será nunca, Nicaragua.