Ileana Alamilla
NOTAS DE Ileana Alamilla
El dilema en que nos encontramos en esta coyuntura es digno de someterse a un verdadero nigromante. Es tan difícil pronosticar qué sucederá de hoy para mañana, mucho menos especular sobre las elecciones y qué nos espera después de los comicios, pero sobre todo, después del 14 a las 14.
Todos hemos estado a la expectativa de la decisión del Presidente ante la exigencia generalizada de que renuncie a su cargo. El Mandatario está acorralado. Sus cercanos colaboradores ya lo abandonaron, aun cuando desde hace mucho tiempo se rumoreaba de la participación de la hoy ex vicepresidenta en actos de corrupción, hasta ahora decidieron irse.
Como en otros períodos históricos, nuestro país atraviesa momentos muy riesgosos para el futuro que con tanto sacrificio y vidas valiosas hemos ido construyendo.
Lo que se esperaba, ocurrió. Una fase más de la investigación produjo la captura de la ex vicepresidenta Baldetti, noticia ansiada debido a que se le señala de ser una de las artífices de la corrupción, del descalabro en que quedó el gobierno del partido que ella contribuyó a construir y a destruir y, de paso, de la situación de inestabilidad política existente.
En la antesala del sufragio, continúan los avatares políticos. Los abogados de los interesados han asesorado, aconsejado e interpuesto los recursos legales para entorpecer las decisiones o resoluciones y, aunque la normativa lo permite, de lo que se trata es de retrasar los procesos para lograr los fines que persiguen, que en muchos casos son espurios y colisionan con la ética y la responsabilidad. Por eso es que el andamiaje legal está permanentemente cuestionado y los profesionales del Derecho son tan criticados.
Se acerca el día D fijado por el Tribunal Supremo Electoral para emitir el sufragio. El panorama está enturbiado y los ánimos caldeados, más de 11 asesinatos vinculados a la política han ocurrido en esta época; 74 municipios en alto riesgo por violencia electoral ha alertado el Procurador de Derechos Humanos, mientras que el TSE ha indicado que seis departamentos concentran hechos de violencia; hay impugnaciones sin resolver, recursos pendientes, antejuicios a medias, maniobras a granel, funcionarios con temor, o sea que la legitimidad de las elecciones está prendida con alfileres.
Con un télex, corrigiendo cada perforación cuando fue necesario, en una coyuntura como las que han caracterizado al país, Cerigua transmitió el 8 de agosto de 1983 su primera nota, que impactó internacionalmente, pues se trataba de una nueva Agencia de Noticias informando de otro golpe de Estado en Guatemala.
La regulación, el acatamiento, la vigencia de la libertad de expresión, de opinión, el debate de las ideas y la libertad de prensa han sido producto de una lucha incesante de la humanidad por ver respetados y reconocidos sus derechos fundamentales que son inalienables, universales, irrenunciables e interdependientes.
El momento político que estamos viviendo ha ocultado los problemas más profundos de la población, de los que deberíamos estar compenetrados y buscándoles solución. Los obispos, desde el mes de febrero, fijaron su punto de vista sobre la problemática social, que ha venido agravándose.
Ha sido generalizado el respaldo que el comisionado Iván Velásquez y la fiscal Thelma Aldana han recibido de la sociedad civil, en reconocimiento a su titánica labor, de cara a la depuración de las estructuras criminales enquistadas en el Estado y en la sociedad; algo inédito en el país, a pesar de que la Cicig ya tiene varios años de acompañar a la entidad responsable de la investigación, ayuda que el mismo Estado solicitó en confesión a su incapacidad de combatir la criminalidad por sí mismo.