Ileana Alamilla
NOTAS DE Ileana Alamilla
La perseverancia hace a los invencibles, la Historia lo tiene documentado y nuestros atletas lo confirman. Hay países en donde el Estado incentiva a los talentosos. Cuba ha sido un ejemplo de cómo, a pesar del bloqueo, se ha garantizado la salud y la educación a la población, lo que ha permitido la conquista de múltiples preseas en diversos campos. Seguramente a los conservadores no les agrada reconocer este mérito y arremeten contra quienes lo valoramos. En países desarrollados es lógico que afloren las capacidades y que brillen las estrellas; tienen de todo.
El periodismo y los pe- riodistas jugamos un papel estratégico para dar a conocer la realidad, en la difusión y debate de las ideas, en el análisis de los hechos; somos piezas esenciales en la construcción democrática. Somos observadores neutrales del contexto, contribuimos con la sociedad a hacer efectivo el derecho humano de informar y ser informado.
Dada la alta conflictividad que marca la coyuntura y el papel estratégico de los medios de comunicación, al parecer hay una intención de trasladar los escenarios de enfrentamiento hacia estos importantes actores de la sociedad, lo que no solo es lamentable, sino muy peligroso.
Negarlo es necedad, cinismo y desvergüenza. El sistema político no sólo es disfuncional, inoperante, perverso, sino que corrupto, que es lo peor. Tanto que nos habíamos quejado, hablado y criticado, en privado y en público y no pasaba nada, hasta que el comisionado Iván Velásquez, de una Cicig que ahora sí se ha dedicado a lo que su mandato le impone, empeñándose en el combate a la impunidad, la corrupción, así como en develar y denunciar las redes criminales que han espoliado al Estado, estafado la democracia y robado a la sociedad, está haciendo su trabajo a conciencia.
Cada semana tenemos revelaciones documentadas, fidedignas y creíbles de la grave enfermedad que ha corroído al Estado y a la sociedad hasta sus cimientos. Provoca repulsión confirmar la contaminación que llegó hasta la médula del país, metástasis que se fue contagiando de gobierno a gobierno.
La semana pasada estu- vo en Guatemala, en gira por el Triángulo Norte de Centroamérica, una delegación de alto nivel del gobierno estadounidense, presidida por el señor Thomas Shannon, consejero del Departamento de Estado de ese país, nombrado por el mismo John Kerry. Lo acompañaron los señores William Brownfield, secretario de Estado adjunto para la Oficina de Asuntos Narcóticos Internacionales; Alan Bersin, secretario adjunto del Departamento de Seguridad Interna de Estados Unidos, y Kenneth Blanco, vicefiscal del Departamento de Justicia. La visita se enmarca en la Alianza para la Prosperidad, iniciativa que pretenden impulsar los presidentes de Guatemala, El Salvador y Honduras, junto a Barak Obama, primer mandatario estadounidense.
Las declaraciones del precandidato de los Republicanos a la Presidencia de Estados Unidos, Donald Trump, generaron una polémica con repercusiones para sus propios negocios y lo distanciaron de algunos de sus aliados y socios en su país y en el extranjero, además de que lo pusieron en evidencia como una persona que no conoce su propia historia, ignora el contexto donde vive, es declaradamente xenófobo, discriminatorio y sin ningún tacto político.
Los fenómenos políticos que estamos viviendo eran impredecibles hace apenas unos meses. La estructura institucionalizada de la corrupción se fue heredando de un gobierno a otro, de manera imperceptible para la ciudadanía, solo la conocía la clase política que se fue beneficiando por turnos de esta cadena de ilícitos, tejida entre lo público y lo privado. Cada gobierno tuvo a su responsable de recibirla y de manejarla, así como de administrar y distribuir las ganancias.
En esta época electoral y de reivindicaciones sociales, han estado en primera línea las reformas a la Ley Electoral y de Partidos Políticos que se refieren a reivindicaciones de las mujeres. Las han planteado las organizaciones que históricamente han demandado igualdad de derechos en materia política, entre ellas Convergencia Cívico Política y Moloj.
Para terminar de ajustar el clima de inestabilidad en el que se encuentra el país, en donde cada día hay un nuevo conflicto, muertos, manifestaciones y demandas irresueltas, en estos últimos días se han incrementado los atentados en contra de la prensa.