José Miguel Argueta

Politólogo y relacionista público graduado de la Universidad Francisco Marroquín (UFM). Estudios de Comunicación Estratégica y Social (Usac). Estudios completos de doctorado en Derecho (Universidad Francisco Marroquín), magíster en Derecho Ambiental (UMG), Economía y Finanzas (San Francisco State, EE. UU.), gerente general de Bandesa, exministro de Cultura y Deportes, empresario guatemalteco.

NOTAS DE José Miguel Argueta

Los guatemaltecos deben tomar conciencia de su responsabilidad de lo que admiten como verdad.
Quisieron, bajo amenaza de hambre, de miseria y necesidad, destruir las bases de la vida civilizada de Guatemala.
El anarquismo político es más fuerte que la organización de los procesos de civilización y razones de Estado.
La acción de votar es el ejercicio ciudadano que templará el estado de Derecho en Guatemala.
Las acciones productivas y mejorar la calidad de vida del guatemalteco no se logra con falsas promesas.
Una ley debe ser general, abstracta y universal, y no dedicada a satisfacer intereses particulares.
El criterio de elección debe ser confiado a ese esfuerzo ciudadano de comprender su realidad histórica.
Los sucesos recientes de la CC y el TSE son un ejemplo de una verdadera persuasión electoral que permita un juicio ciudadano.
Los que ganan las elecciones no lo hacen por el hecho de poseer una unidad de ciudadanos.
La palabra madre representa, aunque no se reconozca, la forma más alta de ser civilizado.