Juan Carlos Lemus @juanlemus9

Juan Carlos Lemus

NOTAS DE Juan Carlos Lemus

Un día nos enteramos de sucesos incalificables. En Europa vendían el agua pura embotellada. ¿Era posible tal deshumanización, tanta degradación? Era ridículo pensar que fuera embotellada y, lo peor, vendida. En este país, el agua era pura y gratuita. Al igual que la sal, no se le negaba a nadie. En la escuela, uno la bebía directamente de la llave. En casa, con cierta frecuencia tocaban a la puerta y eran niños que volvían de jugar. Pedían un vaso de agua. O era un anciano asoleado, una señora cualquiera. ¿Cómo podría algo tan elemental estar a la venta y en botellas?
Eran 24 taxis. Quedan unos 14 en ese lugar. Los demás desistieron de pagar extorsión y se fueron a circular por las calles. Los que se quedaron, se organizan de tal manera que cada uno paga quincenalmente dos cuotas para no hacerlo cada semana. Es como un pequeño crédito, a corto plazo, entre criminales y gente honrada.
¿Saben qué cosa es horrible? Presenciar una pelea de gallos. El paroxismo es extremo. Los gritos del público se mezclan con el alcohol y las apuestas. Por los graderíos desciende, hacia el centro del ruedo, una sarta de maldiciones como si fuera niebla espesa. Los apostadores gritan, fuman y escupen sobre las cabezas de quienes están sentados más abajo; estos hacen lo mismo sobre los que tienen adelante. En la arena se baten dos animales. Mientras más furiosos, más extasiados los apostadores. Humo, ron y salivazos corean a los gallos que abren sus plumas y brincan, chocan como estallando a cada embate. El gallo campeón sale idiotizado. El perdedor, si no muere, sale sangrando en brazos de su padrote.
Jonathan Emanuel García fue asesinado en la cárcel El Boquerón, el 20 de septiembre pasado. Estaba preso por error de la Policía. Llevaba 10 días encerrado. Todo comenzó cuando fue detenido el 9 de septiembre. Los agentes buscaban —o creyeron encontrar— a una persona sindicada de negar asistencia económica a su esposa o exesposa.
Delia Quiñónez es, quizá, una de esas escritoras menos nombradas, pero de profundidad mayor en la producción literaria nacional. Su poesía no ha sido del todo analizada. Probablemente se deba a que en el medio cultural se suele anteponer los cargos, méritos, pertinencias grupales y títulos antes que la fuerza procreada en los poemas de un autor. Para decirlo de otro modo, la poesía, a la mayoría, no le importa, solo el galardón que se le cuelga a la poeta.
El alcalde de San Luis, Petén, regaló cajas de madera para lustrar zapatos a varios jóvenes del mercado municipal. Su acción y las reacciones públicas permitieron dar un vistazo al país. Una correntada de frases llevaba repudio mezclado con elogios para los niños trabajadores, insultos y muestras de gratitud para el alcalde, turbiedad que parecía hecha de peces muertos y flores a la orilla del Lago de Amatitlán.
El único problema que tiene el gobierno, es el gobierno. Para prevenir desastres naturales pretendía restringir espectáculos y manifestaciones en todo el país. Su alineación astral parece cada vez más perdida entre tormentas eléctricas.
Qué fruto extraño es el corozo. Pájaro vegetal que se hace el muerto negreando sus agujas para que lo creamos descompuesto, pero está más limpio que algunos cucuruchos. Hoy Sábado de Gloria, mientras escribo esto, el corozo invade mi olfato y me llena de alegría. ¿Qué? Caramba. Me indican que me equivoqué de mes. Pues bien, modifiquemos.
Es posible que el bienestar de un país se haga notar en sus paseos nocturnos, cafés al aire libre; en esas reuniones de jóvenes congregados en los parques limpios, donde se sientan a beber ron, ponen música, bailan o se besan con sus parejas sin que a nadie le importe.
Desde que Jimmy Morales era candidato a la presidencia, varias fueron las voces que advirtieron sobre los hilos que lo manipulaban desde un círculo de exmilitares y su carencia de un programa de gobierno.