El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (Maga) confirmó ayer que cien reses han sido infectadas con el virus de la rabia bovina, en comunidades de Lívingston, Izabal, y que 50 de ellas han muerto por esta enfermedad, por lo que declararon cuarentena en ese municipio, empezaron a evaluar las condiciones de otros animales y se espera que el próximo lunes comience una jornada de vacunación para evitar más contagios.