Urias Gamarro
Periodista especializado en macroeconomía, finanzas públicas e infraestructura, con 20 años de experiencia en medios radiales, impresos y digitales.
NOTAS DE Urias Gamarro
La brecha fiscal apunta a unos Q4 mil 500 millones a 30 días para el cierre del ejercicio marcado por el lastre de los efectos del coronavirus en la economía.
El presupuesto que se estará discutiendo y presentando las reformas ingresará a la cancha política con una condicionante: las fuentes de financiamiento.
Los ingenios azucareros empezaron con la molienda de caña que agrega un intenso movimiento económico en la Costa Sur.
Las modificaciones al presupuesto 2021 podrían ser presentadas en diciembre o durante los primeros días de enero, con la novedad de que podría incluir un monto menor al que archivó el Congreso por Q99 mil 700 millones el pasado miércoles.
El pago por segunda vez de un laudo arbitral en las controversias inversionista-Estado ha implicado para el país un fuerte sacrificio fiscal en medio de la actual crisis por la emergencia del coronavirus y la reconstrucción por el impacto de los fenómenos climáticos.
El país pasaría de Q157 mil 325 millones –que fue el cierre del 2019–, a los Q222 mil 269 millones, que es la proyección para 2021.
Los efectos de las tormentas Eta e Iota han provocado problemas en la cadena logística en Centroamérica, sobre todo en el corredor del Atlántico y norte de la región en la red vial y de puertos.
El reto de mejorar los ingresos recaerá en la SAT, que por los efectos del coronavirus no alcanzará las metas de cobranza en 2020 y 2021.
Congreso tiene hasta el 30 de noviembre para aprobar el gasto que el Ejecutivo solicitó por Q99 mil 700 millones.
Los nuevos integrantes del Directorio de la SAT deberán enderezar la institución ante los bajos ingresos y el incumplimiento de las metas, que ha conllevado al Gobierno a aumentar el porcentaje de endeudamiento público en 2020 y 2021.