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NOTAS DE vidaamordepaz
La gran tragedia acaecida por el Volcán de Fuego en Guatemala nos da la pauta de que vivimos en un país que no está exento a la furia de los colosos, sin importar si vivimos cerca o lejos de ellos. Contamos con 37 volcanes oficialmente reconocidos y 288 estructuras de orígen volcánico. Aunque ocho de ellos son los que tienen historia sísmica antigua, solo tres son los que ahora están activos: el Santiaguito, el Pacaya y el de Fuego.
Muchas personas que no saben qué hacer con su basura, sencillamente buscan tirarla en un basurero clandestino o buscan un río para deshacerse de ella. No se imaginan el daño que se están haciendo a sí mismas y a los demás, pues todo regresa y las enfermedades no esperan. Triste reconocer que el 98% de todas las fuentes de agua de Guatemala están contaminadas.
¡Quién hubiera pensado que estaríamos regresando al pasado cuando se usaban canastas de mimbre para ir a comprar al mercado, hojas de banano, servilletas de tela para ir a traer las tortillas o el pan, y cestas y bolsos típicos para las compras! Aún falta ver que se prohiban las tinajas de plástico y se vuelvan a producir las bellas y tradicionales de barro de Chinautla.
Soy el Lago de Amatitlán y algunos creen que estoy desahuciado. Otros siguen en la lucha para rescatarme como la Autoridad para el Manejo Sustentable de la Cuenca y del Lago de Amatitlán (Amsa) que piensa que es posible, pero con el involucramiento de todos. Mi cura debería provenir de un sistema integral de tratamiento de los afluentes, principalmente el del río Villalobos, con una serie de plantas estratégicamente ubicadas en toda la cuenca, tanto para tratar aguas residuales domésticas como industriales. Pero si siguen enviándome aguas residuales desde los campos agrícolas, jamás sanaré.
Soy el Lago de Amatitlán. Desde hace mucho me han hecho daño los humanos que viven cerca de mí. He dejado tiempo atrás de ser cristalino y últimamente se ha agravado mi enfermedad. Lo siento en mi olor fétido y mi color verduzco muy pronunciado. Estoy a punto de morir.
Que no les quepa la menor duda a mis lectores de que tenemos gente visionaria en Guatemala. Hace tres años, el Ing. Álvaro Samayoa, que trabajaba en el Inab como director nacional de Industria y Comercio, asistió al XIV Congreso Forestal Mundial en Sudáfrica y allí conoció a unos empresarios del Reino Unido que ya trabajan con la Agencia Espacial del Reino Unido que querían trabajar con geotecnología forestal. Ya habían hecho pruebas con un sistema de GPS mobil en una concesión forestal de Guatemala. Con dicha tecnología podían llegar a registrar un manejo forestal excepcional como cuando buscamos una dirección en el vehículo al estilo de Waze, directo al punto. Es decir, monitoreando palo a palo.
El siguiente relato no es producto de algo que me contaron. El río Motagua nos está envenenando y lo pude comprobar en persona en Punta de Manabique, donde quizás hay más de metro y medio de basura entre la arena. Toda esta basura viene del río Motagua, al igual que la que está llegando a las playas de Omoa y Puerto Cortés, en Honduras, lo que está ahuyentando al turismo. Por ende, la queja de Honduras a Guatemala. Sin embargo, si sigue leyendo, verá todas las repercusiones que trae, y quienes son los responsables.
En abril, cuando se celebra el mes de la Tierra, suceden cosas sorprendentes. Coinciden con la fecha, desde originales shows de moda en reservas privadas inspirados en la naturaleza, como exposiciones de arte con grandes artistas de la plástica. El primero se llama Respira Profundo, de Saul E. Méndez, y es un festival donde tanto la moda como el bosque se fusionan en uno solo, para alzar nuestra voz para realinear nuestros intereses a los del planeta.
Cuando era pequeña, me enseñaron en el colegio que el mapa de Guatemala —aunque tenía unas líneas punteadas dividiendo a Belice—, este seguía siendo territorio guatemalteco. Aprendí a dibujar nuestro mapa de memoria, y hasta la fecha me es imposible dibujarlo sin Belice.
He visto a lo largo de la historia mujeres del mundo literario que han venido produciendo cambios. Son mujeres que abrieron brecha, y requirieron de agallas, coraje y determinación para romper con los cánones establecidos.