William Oliva

Periodista de Prensa Libre especializado en Actualidad Internacional y Periodismo Digital con 15 años de experiencia.

NOTAS DE William Oliva

Ríos desbordados, aldeas anegadas, calles afectadas, derrumbes y deslizamientos, riesgos por lahares: las lluvias de las últimas horas recuerdan la poca o nula atención por parte de entidades del Gobierno a las áreas en peligro. 
Con solo 100 kilómetros recorridos, de unos dos mil 400 que separan a Honduras de la frontera más cercana de EE. UU. con México (McAllen, Texas), los migrantes hondureños que avanzan en caravana han comenzado a padecer los efectos del cansancio y el abrasante sol del oriente guatemalteco.
El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, dijo que grupos políticos "interesados en desestabilizar al país" manipularon a los migrantes que emprendieron en caravana un viaje a Estados Unidos. 
El Instituto Nacional de Migración mexicano, con respaldo de la Policía Federal, blindan la frontera con Chiapas para impedir el paso de la caravana de migrantes hondureños, actualmente en suelo guatemalteco. 
El Insivumeh advirtió de que monitorean un sistema de baja presión que podría fortalecerse y descargar fuertes lluvias por 48 horas más. 
Varias instituciones de socorro reportaron daños e inundaciones en varias localidades del país debido a las fuertes lluvias registradas en las últimas horas. 
Varios periodistas han sido detenidos y otros más fueron agredidos por las autoridades nicaragüenses mientras cubrían las protestas contra el gobierno de Daniel Ortega, denunció la organización internacional Fundamedios. 
La Unidad de Extinción de Dominio del Ministerio Público (MP) entregó ocho extensas y lujosas fincas a la Secretaría Nacional de Administración de Bienes en Extinción de Dominio (Senabed) que eran propiedad de Luis Gómez González. 
Familiares de agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) bloquearon por varias horas la ruta al Pacífico y le dieron ocho días al director de esa entidad para que solucione sus demandas. 
Un manto de oscuridad se cierne sobre la reunión de casi siete  horas en las que la fiscal general y jefa del Ministerio Público (MP), Consuelo Porras, informó y supuestamente presionó a  fiscales distritales para renunciar al cargo.