Alta Verapaz

Plaga afecta unas 380 hectáreas de bosque

Unas 380 hectáreas de bosque de pino de seis comunidades de San Cristóbal Verapaz, Alta Verapaz, están afectadas por una plaga de mosca sierra del pino, Neodiprion lecontei, que deposita los huevos en las ramas de los árboles y hace que estas pierdan su follaje y se sequen.

Los pobladores   han   optado por cortar los árboles, antes de que sean afectados por la plaga.

Los pobladores han optado por cortar los árboles, antes de que sean afectados por la plaga.

Vecinos de comunidades aledañas están preocupados por el rápido avance de esta plaga, que amenaza con destruir los bosques del municipio y del departamento con mayor siembra de pino en el país.

Lo que inició hace cuatro años con una hectárea afectada en Chiguarrón, ahora ha aumentado desmedidamente, pues ya hay 380 hectáreas dañadas en las aldeas Chipozo Mexabaj, Panjux, Pancox, Pamboncito, El Rancho y Cerro Verde, que colindan con Cobán, Santa Cruz Verapaz y Quiché.

Miguel Mo Coy, representante agroforestal de la comunidad Chiguarrón, dijo que en el 2010 se detectó la presencia de la mosca sierra, pero las autoridades no le dieron la atención debida.

Explicó que cada año se incrementa el número de pinos donde se detectan las larvas de la mosca sierra, y pese a los esfuerzos de los pobladores, la plaga no ha podido detenerse.

“Ya probamos a fumigar y no logramos resultados positivos; ya son más de 350 hectáreas con presencia de esta plaga y nuestra comunidad es la más perjudicada, porque acá empezó”, resaltó Mo.

Sin apoyo

Agregó que en el 2012 dieron aviso al Instituto Nacional de Bosques (Inab), pero solo le indicaron que debía comprar plaguicida para fumigar.

“Fumigamos algunos árboles de unos dos metros de altura, ya que en los demás es imposible hacerlo. Incluso, nos afectó a varios por inhalar el producto tóxico. Yo me desmayé y otro vecino estuvo a punto de morir”, aseguró.

Residentes coinciden en que es la primera vez que la mosca sierra se convierte en una plaga en Alta Verapaz, y recordaron que se había detectado la presencia de la misma en la región de Chisec, pero no se había expandido como ahora.

“Pedimos que nos apoyen, porque los árboles se están muriendo y no tenemos qué dejarle a nuestros hijos. Acá se usan los árboles para leña y para construir casas, pues no hay recursos para hacerlo con blocks”, comentó Mo Coy.

Rigoberto Quej Cal, del caserío Nuevo Pancox, expuso que perdió cuatro hectáreas de pino por la mosca sierra.

“No vemos ayuda de parte de alguna institución. Personeros del Inab solo vinieron una vez, cuando empezó a afectar el gusano a los pinos, pero ya no regresaron”, lamentó.

Vecinos agregaron que la mayoría de las plantaciones afectadas son artificiales, y pertenecen al Programa de Incentivos Forestales del Gobierno.

Ricardo Laj Xona, residente en Mexabaj, aseguró que la plaga avanza más rápido durante el verano.

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