Juan Pineda, director de la institución bomberil, expresó que la idea es fortalecer el conocimiento y medir la capacidad de respuesta de los socorristas, establecer las posibles fallas y corregir los errores que se detecten.
“Necesitamos responder al cien por cien, porque en el rescate de personas no se pueden cometer errores”, añadió.
El socorrista Roderico Pineda dijo: “Hay disposición por parte de los compañeros para practicar y aprender, a fin de prestar una atención de calidad”.
Pineda recomendó que cada familia mantenga en el hogar suficiente agua para contrarrestar un conato de incendio.