QUETZALTENANGO – Los jueces absolvieron al agente Amado Misael Del Águila Bámaca, compañero de labores del sentenciado, y ordenaron que fuera puesto en libertad.
Según el Tribunal, se comprobó que Del Águila no participó en la golpiza que Xicará Chaclán le propinó al comerciante Julio Alan Carrillo Ríos, de 57 años, la noche del 27 de septiembre de 2013, en la 6a. avenida, zona 2 de Xela.
Moisés de León, juez vocal del Tribunal, indicó que Xicará también deberá enfrentar penas accesorias, entre estas la pérdida del cargo público que ocupaba y la inhabilitación para ocupar un puesto similar.
De León resaltó que el sentenciado, como agente de la PNC, estaba obligado a brindar protección en nombre del Estado; sin embargo, abusó de su autoridad, y por ello fue castigado.
Los jueces valoraron el testimonio de Julio Iván Carrillo García, hijo de la víctima, quien se encontraba junto a esta al momento en que los dos policías los detuvieron.
También se aceptaron los testimonios de familiares de Carrillo Ríos, otros agentes de la PNC y diferentes documentos.
El crimen
El Ministerio Público (MP) acusó a los dos agentes de haber agredido físicamente al padre y al hijo.
De acuerdo con las investigaciones, los dos policías hacían un recorrido de rutina pero fueron agredidos verbalmente por Carrillo Ríos, por lo que bajaron del autopatrulla —QUE-50— para requisarlos.
Xicará revisó a Carrillo Ríos, y Del Águila, al hijo. Después se los llevaron a la comisaría en el autopatrulla.
Se determinó que Del Águila conducía y Xicará se transportaba en la palangana, mientras golpeaba a los dos detenidos.
El hijo de la víctima relató que fueron llevados a la subestación policial de la zona 2 de esa cabecera, donde había otros agentes que vieron cómo Xicará los agredía, pero ninguno lo impidió.
Padre e hijo fueron consignados por escándalo en la vía pública, pero un día después, el primero murió frente al reclusorio preventivo para varones de esa ciudad, mientras era trasladado a un centro asistencial.
Informe forense
De acuerdo con el reporte del Instituto Nacional de Ciencias Forenses, la causa del deceso de Carrillo Ríos fue pérdida masiva de sangre, seguida de trauma cerrado de abdomen. Además tenía seis costillas fracturadas y heridas de defensa, pero solo en las piernas, debido a que permaneció esposado, boca abajo, cuando Xicará lo pateaba en el abdomen.
Rodolfo Díaz, representante de la Fundación Sobrevivientes y quien acompañó a la familia de la víctima en las diligencias, resaltó que un efectivo de la PNC debe garantizar la seguridad a un ciudadano y no abusar de su poder, además de proteger y garantizar la vida.