Patricia Calderón, comerciante local, contó que provee de víveres al asilo, por lo que al enterarse de que le preparaban el agasajo a García Monzón contribuyó con un aporte.
«Es sorprendente llegar a la edad de cien años, por lo que quisimos que ella se sintiera feliz al lado de sus seres queridos», expresó Calderón.
«Nos entusiasmó la idea de motivar a la cumpleañera para que disfrutara de un momento de alegría; además, el personal del asilo la quiere mucho, y eso hace aún mejor el ambiente en que vive», añadió.
García Monzón agradeció el gesto de las personas que participaron en la celebración: «Es agradable vivir en el asilo, y estar con las compañeras y personas que nos visitan», dijo.
Israel Gómez, coordinador del asilo, indicó que cuando hay fechas especiales, como cumpleaños, gestionan con personas que apoyan a la institución para darles un momento agradable, en especial a aquellos que llevan varios años en ese albergue.
Al evento llegó Carlos García, hijo de la agasajada, quien vive en la cabecera de Quetzaltenango.