Economía

Rendimiento, reto del ajonjolí guatemalteco

Los japoneses consideran al ajonjolí guatemalteco como un alimento gurmé, gracias  a su sabor dulce y al olor que despide al cocinarse. Los productores nacionales han buscado capacitarse  y así aumentar el rendimiento por hectárea, a fin de atender mejor ese mercado.

GUATEMALA – Sabor, color y  tamaño   son algunas de las cualidades que definen la calidad del ajonjolí guatemalteco y que le han abierto mercado en Asia, continente que año con año aumenta el consumo de este grano.

La demanda ha crecido de tal manera que el sector del ajonjolí empieza a enfocar sus esfuerzos en aumentar el rendimiento por hectárea sembrada y así atender de mejor manera el mercado japonés, país de ese continente que más le compra a Guatemala.

La variedad nacional preferida por Japón  es la R198,  patentada por el Instituto de Ciencia y Tecnologías Agrícolas (Icta); sin embargo, para atender las necesidades de ese mercado el país debe  importar otras variedades gurmé de Venezuela, Nicaragua o India para suplir los pedidos.

Guatemala produce 15 mil toneladas de ajonjolí al año y exporta 30 mil toneladas, según  datos de la Asociación Guatemalteca de Exportadores (Agexport).

Enfrenta problemas

“Existe una gran oportunidad para aumentar el rendimiento por hectárea y aprovechar el mercado japonés. El ajonjolí nacional tiene mucha demanda, debido al clima, ubicación geográfica y la variedad que se produce”, explicó Rudy Palacios, gerente de la planta comercializadora Uniexport.

Sin embargo, el ejecutivo añadió que el sector afronta serios  problemas por la falta de tierra, ya que se ha ido cerrando el espacio de producción por las plantaciones de palma africana y plátano.

Palacios refirió que ante esta situación se trabaja en una campaña de capacitación,  junto con la Agexport, para que los productores se den cuenta del potencial del grano y se enfoquen en aumentar su rendimiento.

Según la Asociación, el 70% de los productores no tienen  capacidad para sembrar más de dos hectáreas y relevan el cultivo con maíz cuando no es época de cosecha.

Mercado nacional

En Guatemala, el ajonjolí se produce   una vez al año,   de agosto a diciembre, mientras que Nicaragua cosecha  tres veces anuales.

El ajonjolí es de la familia Sesamum indicum, su cultivo es anual y  el ciclo puede variar entre 90-130 días, dependiendo de la variedad y las condiciones del ambiente.

Los principales competidores del país que envían  al mercado asiático  ajonjolí natural son  Nicaragua,  Paraguay  y Bolivia.

La producción está concentrada en la costa del océano Pacífico, principalmente en Retalhuleu, Quetzaltenango, San Marcos y Escuintla, según el Comité de Ajonjolí de la Agexport.

En Guatemala existen 15 mil productores; la mayoría de estos,  pequeños.

En marcha

Para aumentar la producción, el sector exportador y las grandes empresas comercializadoras promueven una campaña desde
el 2013.

La primera etapa concluyó en febrero de este año e incluyó asistencia técnica, capacitación sobre buenas prácticas agrícolas y monitoreo de cultivos.

Esa primera fase incluyó manejo del cultivo,   tratamiento de la semilla, fertilización correcta,  control de plagas, uso de abonos y  fungicidas permitidos.

La semilla de  ajonjolí o sésamo se exporta de manera natural, principalmente para las industrias de  dulces y confitería,  panadería y hamburguesas. En pasta se usa como concentrado, para preparar alimentos y aderezos que se pueden combinar con distintos tipos de platillos en varios países.

R198
es la variedad de ajonjolí que se produce en Guatemala.

15
mil toneladas produce el país, principalmente en la costa del Pacífico.

30
mil toneladas de ajonjolí se exportan principalmente a Asia.

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