Política

Thelma Cabrera, la disociación de la izquierda en Guatemala

Una candidata que justifica su falta de preparación académica en la experiencia de conocer los problemas sociales de primera mano.

Thelma Cabrera Pérez de Sánchez pareciera que ha escalado posiciones en las encuestas de intención de voto, sin embargo, no se puede decir que lo ha hecho rápido, si se toma en cuenta que desde 1992 está activa en la organización social y desde el 2009 es miembro de la Dirección Nacional de  la Coordinadora de Desarrollo Campesino (Codeca), la plataforma en la que se sostiene el Movimiento de Liberación de los Pueblos (MLP), que la postula para la presidencia.

Thelma Cabrera Pérez de Sánchez pareciera que ha escalado posiciones en las encuestas de intención de voto, sin embargo, no se puede decir que lo ha hecho rápido, si se toma en cuenta que desde 1992 está activa en la organización social y desde el 2009 es miembro de la Dirección Nacional de  la Coordinadora de Desarrollo Campesino (Codeca), la plataforma en la que se sostiene el Movimiento de Liberación de los Pueblos (MLP), que la postula para la presidencia.

Cabrera, de origen maya-man, estudió hasta sexto primaria en El Asintal, Retalhuleu. Se casó muy joven y con poco más de 20 años comenzó un trabajo que la ha acercado a germinar un ideal de un gobierno plurinacional y la nacionalización de los servicios públicos, su principal eje político en el cual apoya su postulación presidencial.

La candidata, aunque reconoce la escasa preparación académica, se presenta como una conocedora de las necesidades de la población en el área rural “olvidados y empobrecidos”.

El MLP es la herramienta política de Codeca, una organización que algunos aseguran tiene unos 400 mil simpatizantes, mientras que dirigentes de la organización, dejando el número preciso para el debate, aseguran que son capaces de movilizar 100 mil personas, pero que “muy activos” son unos 50 mil.

Mauro Vay Gonón es actualmente una de las personas con más influencia en la base social de Codeca, también es uno de los fundadores de la Coordinadora. Sin embargo, sus orígenes se deben revisar más atrás, hasta la Organización Revolucionaria del Pueblo en Armas (ORPA), uno de los cuatro bastiones guerrilleros que integró, después de la firma de la paz, la URNG.

Al descender de ORPA se puede entender por qué la fuerza política del MLP se concentra en la Costa Sur y el Altiplano, ya que fue en esta región donde, en 1971 nació, de la mano de Rodrigo Asturias, hijo del premio Nobel de Literatura, Miguel Ángel Asturias y la mayoría de sus filas se integró por indígenas.

Desde 1996 la URNG, integrada por los cuatro grupos subversivos comenzó un activismo político que lo ha mantenido vigente pero también lo ha erosionado y provocado la formación de otras agrupaciones, siempre de izquierda, pero con otras prioridades. De esa ruptura partidaria nació, por ejemplo, la Alianza Nueva Nación, del comandante guerrillero Pablo Monsanto y que actualmente se denomina Convergencia.

Al ser Codeca parte de la URNG Thelma Cabrera y su familia ganaron espacios en la organización. Basilio Sánchez Trieles, esposo de Cabrera, fue parte de la dirigencia de la URNG, al igual que su hijo, Edvin Sánchez Cabrera. Sin embargo, Codeca se separó de esa agrupación por diferencias ideológicas y políticas. Cada grupo tiene una versión sobre las razones de la ruptura, pero ambos grupos coinciden en que fue la poca homogenización de sus prioridades.

“Ellos pasaron, de ser Codeca, a ciertas demandas, que parecen legítimas, relacionadas con el tema de la energía eléctrica (…) se da una diferencia de estrategia y ellos asumen su derecho de formar su partido político”, dice Wálter Félix, actual diputado al Congreso de la República por la URNG.

De URNG al MLP 

Thelma Cabrera reconoció, sobre la separación de Codeca de la URNG, en una entrevista concedida a Prensa Comunitaria hace unas semanas que “hay experiencias que uno no quiere recordar”, mientras asegura que no se puede definir con una ideología de izquierda “porque hay supuestos izquierda en Guatemala, es complicado hablar de eso”.

Según Cabrera, la URNG era la única opción para participar “pero ese partido tenía dueño, las puertas no se pueden abrir” y a consecuencia de eso, según la presidenciable, los “expulsaron del partido”.

El diputado Félix opina lo contrario: “En URNG no se compran los puestos, no hay cuello para obtener postulaciones políticas, se ganan -los espacios- en el partido”.

El parlamentario asegura, además, que la URNG está definida en su ideología, a la izquierda, progresista y revolucionaria.

Thelma Cabrera junto a Neftalí López su vicepresidenciable durante la nominación de su candidatura. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

“El instrumento político” 

El paso de los movimientos sociales a una estructura política partidaria surgió, en parte, de la decepción con los partidos políticos tradicionales señaló Edvin Sánchez, comunicador del MLP e hijo de la presidenciable. Codeca era una organización pequeña a mediados de los noventa con unos tres mil socios, es ahí cuando Thelma Cabrera participa en la organización de grupos de mujeres y el intercambio de experiencias con otras comunidades.

Las primeras reivindicaciones de Codeca fueron la mejora de las condiciones laborales de los trabajadores en la Costa Sur y demandas agrarias.  Luego de la privatización de la energía eléctrica, Codeca incorpora las demandas contra altos cobros de energía eléctrica a su agenda, alrededor de 2010, al compartir posiciones con el Frente para la Defensa de Recursos Naturales (Frena), de San Marcos, explica Sánchez.

En los 2000, ya con una estructura más fuerte y organizaciones de jóvenes y mujeres va sumando seguidores entre cuyas líderes destaca Thelma Cabrera.  Continúan trabajando agrupados bajo la Coordinadora Nacional de Organizaciones Campesinas, CNOC, al igual que otras organizaciones campesinas exigiendo establecer el tema agrario como una prioridad de nación.

La URNG era un vehículo de estas demandas desde el Congreso, pero está intermediación era insuficiente señala Sánchez, quien fue secretario adjunto de este partido en Retalhuleu, hasta 2011. “La URNG no ha cuestionado el neoliberalismo en los territorios, nos dijeron que no acompañáramos a las comunidades en sus luchas de resistencia” señala Sánchez.

De igual forma, explica el comunicador, platearon sus exigencias durante el gobierno de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), a través del Congreso, sin una respuesta favorable. La relación de Codeca con la URNG fue desgastándose, a pesar de que una de las dirigentes de la agrupación, Leiria Teresa Vay García, hija del dirigente histórico de Codeca, Mauro Vay Gonón; fuera integrante del Comité Ejecutivo Nacional de la URNG en 2006 e incluso secretaria general adjunta de la organización en 2011, la descisión ya estaba planteada.

Según el asesor de Codeca Metropolitano y más tarde del MLP en el área urbana, Fernando Espina, el partido MLP es llamado “el instrumento político”, porque la organización tiene claro que la prioridad es “el movimiento social”. Es decir, la estructura de Codeca y organizaciones afines.

Los liderazgos 

La prioridad al movimiento social explica porque no todos los liderazgos importantes del MLP se postulen a cargos públicos. Según Espina, al menos la mitad de los dirigentes no se postulan por el partido. Así, por ejemplo, el líder histórico y fundador de Codeca, Mauro Vay Gonón, ocupó el año pasado en el Comité Ejecutivo Nacional Provisional el cargo de secretario de Relaciones Internacionales.

Vay, junto a otros dos dirigentes, fue condenado por “estafa en grado de tentativa” acusado de pedir dinero a pobladores a cambio de conexiones directas a la red de distribución de electricidad de Energuate, la pena, sin embargo, fue suspendida. Desde la dirigencia de Codeca la detención de Vay, así como la de otros dirigentes, ha sido señalada como una persecución política que llevó a la creación de la Fiscalía Especial contra el Hurto de Fluidos Eléctricos.

Otra dirigente histórica procesada y luego absuelta fue Vicenta Jerónimo Jiménez, quien encabeza el listado nacional del MLP, acusada en 2018 de “atentado contra la seguridad de servicios de utilidad pública” e “instigación a delinquir”.  Jerónimo es originaria de Todos Santos Cuchumatán, Huehuetenango.  Su familia huyó durante la guerra a México, donde estudió la primaria, y retornó tras la firma de los Acuerdos de Paz a Patulul, Suchitepéquez, en donde se integra a Codeca y más tarde es reconocida como una líder nacional del movimiento.

Jerónimo, junto a Leiria Vay, representó a Codeca en la presentación de informes ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y los mecanismos de derechos humanos de Naciones Unidas sobre violaciones a los derechos laborales de trabajadores en el campo.

El liderazgo de Thelma Cabrera en Codeca, y más tarde en el MLP, señalan integrantes de la agrupación, es resultado de una actividad organizativa constante. Desde 2009 es miembro de la Dirección Nacional de Codeca y lideró la organización durante momentos conflictivos como la detención de Vay, entre 2014 y 2017, o la de Jerónimo y su propio hijo Edvin Sánchez en 2018.

La figura de Cabrera como presidenciable, según fuentes de la agrupación, fue resultado de su reconocimiento por las organizaciones de base del partido, y la decisión de la dirigencia nacional de Codeca, de presentar a una de sus figuras nacionales más conocidas con la posibilidad de regresar al movimiento social de no resultar electa.

Según la agrupación al menos seis de sus integrantes han sido asesinados en el proceso de formación del partido político.

Neftali Matías López Miranda, de 60 años, asesor en temas laborales y con estudios en sociología es el vicepresidenciable de la agrupación. López Miranda ha prestado servicios técnicos profesionales a la Empresa Portuaria Quetzal y a la Escuela de Trabajo Social de la Universidad de San Carlos de Guatemala.

Fuentes de la agrupación coinciden en señalar a López Miranda como el coordinador para el MLP de la campaña en la zona metropolitana. Por su intermediación, así como por otros dirigentes, habrían comenzado los contactos hacia profesionales urbanos entre cinco y tres años atrás. Uno de estos intermediarios habría sido el sociólogo y escritor, Mario Roberto Morales.

Junto a Morales se habrían integrado otros profesionales de un círculo de estudios denominado Grupo Intergeneracional, formado por abogados, sociólogos y comunicadores, entre otras profesiones. Espina, asesor de MLP-Metropolitano e integrante de este grupo, dijo algunos de los integrantes del grupo participan “como asesores y no como una apropiación del movimiento como se ha difundido”.

La campaña del MLP se ha concentrado en la Costa Sur y Altiplano, donde está el apoyo más fuerte a la agrupación. Los mítines son austeros, sin tarimas ni animadores que crean la expectativa antes de la llegada de la candidata. No hay rifas, ni comida y las personas que asisten se movilizan por sus propios medios. Miembros del partido aseguran que el financiamiento del MLP es directamente de Codeca, a través de los aportes de Q3 que cada mes dan los afiliados.

Codeca se ha visibilizado a través de masivas manifestaciones y bloqueos para dar a conocer sus inconformidades. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

El asesor externo 

Un elemento clave en la recta final de la campaña de Thelma Cabrera y el MLP es el asesor boliviano Juan Carlos Pinto Quintanilla, incorporado al movimiento según fuentes de organizaciones sociales por Leiria Vay dirigente de Codeca e hija de Mauro Vay. Su incorporación a generado roces con algunas organizaciones campesinas locales.

Pinto es un sociólogo boliviano responsable de Formación Ciudadana en la vicepresidencia del Estado Plurinacional de Bolivia. También fue director del Servicio Intercultural de Fortalecimiento Democrático, SIFDE, un órgano encargado de supervisar y procesar las denuncias sobre contravenciones a la campaña electoral.  Además, fue integrante del movimiento Tupac Katari (EGTK), un movimiento guerrillero por cuya militancia fue detenido en 1992 y al cual también perteneció el actual vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera.

La “alegalidad” como plan 

Para cumplir con las propuestas de nacionalización de la energía eléctrica, creación de una ley antimonopolios y revisión de concesiones y uso de recursos naturales, entre otras medidas, el MLP se plantea la creación de una Asamblea Constituyente Popular y Plurinacional. El desarrollo teórico para su implementación tiene su inspiración en el “nuevo constitucionalismo latinoamericano” señalan fuentes de la agrupación.

A grandes rasgos esta corriente de pensamiento cuestiona la legitimidad del actual Estado guatemalteco, caracterizando como resultado de un pacto de élites en la transición a la democracia. Señala que el actual “poder constituyente derivado” que reside en el Congreso de la República, como paso previo a una consulta popular, puede ser cuestionado si hay suficiente respaldo popular para este propósito y sin recurrir a la fuerza.

La propuesta teórica del MLP es que el “poder constituyente originario” le pertenece a la población y que una ruta para realizar una constituyente es la “alegalidad”: crear un mecanismo de consulta nuevo que sin estar regulado tampoco esta explícitamente prohibido.

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