Nueva Zelanda le ganó la “batalla” a la pandemia de la covid -19 al registrar mínimas infecciones diarias, dijo hoy la primera ministra, Jacinda Ardern, a pocas horas de dar los primeros pasos hacia el desconfinamiento.
“No hay grandes contagios locales en Nueva Zelanda. Hemos ganado la batalla”, aseguró Ardern a periodistas en Wellington, al mostrarse “optimista de que continuaremos en este camino del éxito” para lograr cero infecciones.
“Para lograrlo debemos rastrear a los últimos casos. Es como buscar una aguja en el pajar”, alertó la mandataria al precisar que el 11 de mayo se evaluará si se rebajan aún más las restricciones.
🔆 La Primera Ministra de Nueva Zelanda 🇳🇿 @jacindaardern y sus ministros acuerdan un recorte salarial en solidaridad con los afectados por #COVIDー19https://t.co/zN4MuyFRS3 pic.twitter.com/8o8Ksaxjba
— Jose Maria Chiquillo Barber (@ChiquilloBarber) April 27, 2020
Nueva Zelanda, país que ha sido alabado internacionalmente por su manejo de la pandemia y uno de los pocos del planeta que pretende erradicarla completamente, ha registrado desde el domingo un nuevo caso de la covid-19 en su territorio insular ocupado por 5 millones de habitantes.
Actualmente tiene 1 mil 122 casos confirmados del nuevo coronavirus, cifra que incluye a 19 fallecidos, mientras que su tasa de transmisión se sitúa por debajo de 0.4 %, frente a la media internacional que es de 2.5 %.
A partir de las 23.59 del lunes (11.59 GMT), el Gobierno de Nueva Zelanda rebajará el nivel de alerta 4, que estuvo vigente durante cuatro semanas y que implicó el cierre de todas las actividades y la cuarentena de la población, al nivel 3.
Por ello, la mandataria pidió a sus compatriotas conservar las medidas de distanciamiento social durante la reanudación parcial de ciertas actividades comerciales y las clases escolares, ya que suponen un mayor contacto entre los pobladores.
Se prevé que un millón de trabajadores retornen a sus centros de trabajo siempre y cuando tengan un plan de control contra la pandemia y se respete las medidas de distanciamiento físico entre las personas.
“Estamos abriendo la economía, pero no estamos retomando la vida social de las personas”, alertó la primera ministra al instar a los pobladores a permanecer dentro de sus “burbujas” y reducir los contactos con terceros.
La laborista Arden, reconocida mundialmente por su empatía con las víctimas ante tragedias como la matanza supremacista de Christchurch y la erupción del volcán White Island, no descartó la posibilidad de reanudar en unas semanas los vuelos entre su país y Australia y otros destinos del Pacífico.
Dentro de dos semanas, que es el tiempo que demora la incubación del virus, el Gabinete neozelandés volverá a reunirse para determinar si se puede rebajar aún más las medidas restrictivas.






