No obstante el lujoso hotel que en su momento fue cinco estrellas, hizo algunos arreglos, dentro de ellos se puede observar la bandera negra que caracteriza a este grupo en la entrada del inmueble, además el recinto tiene nuevas reglas: está prohibido fumar, beber embriagantes y las mujeres deben andar con el cuerpo cubierto en su totalidad, incluso con guantes.
Quienes deseen hospedarse en el lugar también tienen prohibido apostar, además el bar permanecerá cerrado.
Los huéspedes son advertidos que de violar alguna de estas reglas serán castigados con la amputación de algún miembro e incluso la decapitación.
Luego de haber instaurado un califato en varias zonas de Irak y Siria, y haberse apropiado de hoteles, hostales y otros edificios, el Estado Islámico los está reabriendo para que operen bajo su administración.