HAGAMOS LA DIFERENCIA

Educación asiática

|

Los resultados de los exámenes de Pisa (Programa para la Evaluación Internacional de los Alumnos en inglés), una de las pruebas más prestigiosas a escala internacional, fueron divulgados en la primera semana de diciembre. Singapur aparece a la cabeza, y es evidente el dominio de los países asiáticos en los primeros lugares, ocho países asiáticos aparecen en las primeras posiciones: Singapur, Japón, Taiwán, China Macao, Vietnam, China Hong Kong, China Shangái, Juangsu, Guangdong y Corea del Sur. Únicamente fueron irrumpidos por Estonia, en el tercer lugar; Finlandia, que del primer lugar bajó al quinto, y Canadá, en el séptimo. Estados Unidos se ubicó en el lugar 25, y el primer país latinoamericano, Chile, se colocó en el 44. El primer país centroamericano en la lista es Costa Rica, en el puesto 55. México se ubicó en el lugar 57. Guatemala no participó en la prueba.

Guatemala participará por primera vez en 2017 en este programa, pero iniciará en un nuevo proyecto denominado Pisa para el Desarrollo, especial para naciones con ingresos per cápita bajos pero que ya hayan participado en evaluaciones internacionales. En este proyecto fueron elegidos cinco países más: Ecuador, Paraguay, Senegal, Camboya y Zambia.

Contrario al relajado sistema de Finlandia, que ocupó en anteriores ediciones el primer lugar, los sistemas de educación en los países asiáticos son más exigentes, y más extenuantes. Según Verónica Neghme, en Asia las familias ocupan un lugar importante en la conducción del proceso educativo, no solo apoyándolos, sino pagándoles para que tengan la mejor educación. El proceso educativo está orientado más que a la memorización de conocimientos, a la resolución de problemas y la comprensión de la lectura. La matemática ocupa un lugar fundamental en la enseñanza. Además dedican muchas horas extras para el estudio fuera de las aulas, producto de la cultura de disciplina, esfuerzo y dedicación al estudio heredados de sus filosofías. En Singapur se está poniendo mucho énfasis en la adquisición de valores, busca formar personas íntegras, comprometidas, capaces de trabajar en equipo y de aprender a lo largo de la vida. Otra característica que sí comparte con Finlandia, Estonia y Canadá es la calidad de docentes, quienes se mantienen en una competencia constante por figurar en un ranquin que es muy bien remunerado.

Mientras tanto, en Latinoamérica la importancia que se da a la educación es menor, se está manejando la cultura del poco esfuerzo y dedicación. El estudiante ya no quiere pensar, si no que desea conocimientos más digeridos, y de pronta aplicación, aunque no comprenda lo que está utilizando. El internet se está utilizando para copiar o pegar o para entretención, y se privilegia la memorización. La tasa de profesores jóvenes, manipulables y sin experiencia está creciendo aceleradamente. Las universidades estatales se están politizando, permitiendo que la política tradicional se inmiscuya en la elección de sus autoridades.

Urge un cambio de paradigma en nuestra educación, al incentivar al estudiante a que aprenda a “pensar” y a “utilizar el conocimiento”, debemos volver a nuestros estudiantes más disciplinados, dedicados y esforzados, y fortalecer en ellos la competencia. Es conveniente inculcar algunos valores como la diligencia, la autocrítica, hábitos de estudio, perseverancia y trabajo duro. Otro aspecto importante es que la inversión de los gobiernos en educación, en nuestros países, debe mejorar, pues la situación en muchas de nuestras escuelas es precaria.

samreygo@yahoo.com

ESCRITO POR:

Samuel Reyes Gómez

Doctor en Ciencias de la Investigación. Ingeniero agrónomo. Perito agrónomo. Docente universitario. Especialista en análisis de datos, proyectos, educación digital. Cristiano evangélico.

ARCHIVADO EN:

'; $xhtml .= '