IDEAS
Nuevos hábitos y herramientas
Según las estadísticas, solamente el 15 por ciento de las personas que se proponen alguna meta la alcanza; el resto, el 85 por ciento, no lo hace. No hay ningún factor genético relacionado con esa estadística; ni el que alcanza sus objetivos está “predestinado” a hacerlo, ni tampoco el que no los alcanza. Es simplemente una cuestión de disciplina y voluntad. ¿En qué grupo está usted?
Si está entre el 15 por ciento, lo felicito; pero si está en el otro grupo, no se preocupe, hay esperanza para usted. Repito, el problema no es genético. El problema y la solución están en usted.
Pero como esto es más fácil decirlo que hacerlo, mientras más ayuda tengamos, mejor.
Lo que hay que entender es que lo que importa —y tiene resultados en el largo plazo— es lo que hacemos todos los días. En otras palabras, lo que realmente importa son los hábitos que desarrollamos a lo largo de nuestra vida. No es el esfuerzo aislado de un día, es lo que hacemos todos los días. Si entendemos esto, podemos lograr cualquier cosa que nos propongamos. Así que lo importante es que hagamos todos los días aquellas cosas que nos acercan a nuestros objetivos y no hagamos aquellas que nos alejan de ellos. Ese es el secreto —no es realmente un secreto, pero pocos lo aplican—.
Y como ya se sabe que eso de los hábitos es difícil, ahora han surgido nuevas herramientas que le facilitan romper la inercia y encaminarse hacia donde usted quiera. Las hay de dos tipos, conceptuales y tecnológicas. Entre las conceptuales, las que se han hecho más populares son las de los minihábitos, que básicamente significa que en lugar de tratar de establecer “grandes” hábitos en su vida —de aquellos que implican casi un giro de ciento ochenta grados en todo lo que hace y que casi nunca permanecen—, lo que debe hacer es cambiar poco a poco, a través de cambios casi imperceptibles. En esta línea de pensamiento hay también dos variantes. Una propone que usted haga una serie de tareas, cada una no mayor de tres a cinco minutos, que además no impliquen mayor esfuerzo, pero que su repetición a lo largo del tiempo tenga un resultado positivo en su vida. Ejemplos pueden ser desde limpiar u ordenar un mueble de su casa, hasta darle la vuelta a la manzana caminando. Otra versión de los minihábitos es realizar cada día una versión hipersimplificada de aquellos hábitos que quiere impregnar en su vida como, por ejemplo, en lugar de ir al gimnasio a hacer una rutina de una hora, haga una despechada. Parece ridículo, pero recuerde que el propósito es ir cambiando de poco en poco.
Luego están las herramientas tecnológicas, que principalmente son una serie de aplicaciones para celulares que proponen ayudarle a mantener la disciplina de repetir esos hábitos que quiere impregnar en su vida.
Aquí va desde cosas tan sencillas como el recordatorio que tienen los relojes inteligentes de avisarle cuando ha estado mucho tiempo inactivo y recomendarle que camine un poco, hasta aplicaciones más sofisticadas que llevan registro de sus acciones y le recuerdan y hasta motivan a realizar las tareas que se ha propuesto. Aquí mismo en Prensa Libre publicaron esta semana una serie de aplicaciones diseñadas para ayudarlo a lograr sus propósitos.
Así que cada vez hay menos excusas para no hacer aquello que usted bien sabe que debe hacer. Pero siempre regresamos al principio: no es cuestión de genética, pero tampoco de las herramientas, es cuestión de voluntad. ¿La tendrá usted en este año que inicia?
Fb/jjliber