“Mi padre era mucho más cruel que el Pablo Escobar de Netflix”, asegura Juan Pablo, hijo mayor del mítico capo de la droga colombiano al referirse a la segunda temporada de la popular serie ‘Narcos’, según recoge un reportaje del El País, España.
“Está llena de errores. Para empezar: yo no era un niño. En la serie parezco Benjamín Button, cada vez soy más chiquito, aparento ocho años. Yo tenía 16 años cuando murió mi padre. Y me enteraba de todo. Él siempre me contó que era un bandido, un narco. Veíamos la televisión y no le temblaba la voz al decirme: esa bomba la puse yo. Y discutíamos”, dijo Juan Pablo, que ahora se llama Sebastián Marroquín, vive en Argentina, donde se instaló tras la muerte de su padre.
Marroquín realizó una lista con 28 errores en la trama de la serie, entre los que explica que su padre no era aficionado del club Nacional, sino del Independiente de Medellín. Comentó también que jamás quemó dinero para calentarles. “Yo una vez hice un documental en el que conté que pasamos hambre mientras estábamos rodeados de millones de dólares. La policía nos rodeó y quedamos sin víveres por una semana, allí dije que el dinero solo servía para tirarlo a la chimenea, pero no lo hicimos”.
“Es imposible cuidar la imagen de mi padre. Yo soy el más duro con él. Pero no mintamos. Mi padre mató a unas 3.000 personas. A la historia real le sobra violencia, explosiones, terror. No es necesario que unos guionistas creativos se pongan a adornarla con mentiras”, reveló el hijo de Escobar.
La vida junto a Escobar no era fácil, recuerda Marroquín. Narra cómo tenía que trasladarse de ciudad en ciudad con los ojos vendados por su padre que lo hacía para que, si en algún momento era caían, no lo delataran. La imagen que Netflix da de su abuela paterna tampoco se apega a la realidad. “No era esa mujer tierna que aparece ahí. Ella le traicionó con el cartel de Cali. Tuvo que elegir entre su vida y la de su hijo y eligió salvarse”, comenta.