Antonio Mosquera Aguilar

Doctor en Dinámica Humana por la Universidad Mariano Gálvez. Asesor jurídico de los refugiados guatemaltecos en México durante el enfrentamiento armado. Profesor de Universidad Regional y Universidad Galileo.

NOTAS DE Antonio Mosquera Aguilar

La utilización de argucias de tinterillo para alterar el orden constitucional es abominable.
En nuestro país, no hace mucho salimos de un enfrentamiento armado; los viejos aconsejan no volver sobre esos pasos.
Ante la pérdida de imparcialidad de religiosos no vale la estupefacción sino comprensión crítica.
¿En el futuro, cómo se realizará el gasto de la avanzada de los capitalistas financieros, cuando al imponer préstamos no obtengan sus prebendas solicitadas al próximo gobierno?
La seguridad jurídica implica reconocer los actos legítimos inmediatos frente a disputas del pasado.
El capital financiero internacional gana, el Estado se endeuda y los ciudadanos en el futuro pagarán la cuenta del jolgorio.
En un pulso por la democracia, se gana si prevalecen los proyectos cívicos y se controla el desorden.
Los señalamientos como los que realiza Bob Menéndez no deben ser ampliados ni mucho menos aplaudidos. No hay procesos expresos ni iluminados, facultados para decretar ostracismo y condenas sin defensa.
La participación en operaciones de paz reitera nuestro respeto y defensa de los derechos humanos.
Basta un funcionario deshonesto en una posición de poder para que muchos delincuentes internacionales y sus cómplices para lavado de dinero se apropien de viviendas, bodegas y hasta puertos.