Editorial

NOTAS DE Editorial

La ciudadanía vive un desencanto respecto del uso que hacen las autoridades del poder que es delegado en ellos mediante procesos electorales.
El desarrollo no es un discurso repleto de promesas que se lleva el tiempo; tampoco es un conjunto de estadísticas maquilladas ni es reinventar la forma de medir la pobreza para hacerla parecer menor de lo que es.
La generación nacida en los últimos años del siglo 20 y los primeros del 21 constituye un grupo clave de población que debería figurar entre las prioridades del Estado.
A partir de hoy le quedan 24 días de funcionamiento a la empresa que tiene a su cargo la emisión de licencias, sin que se haya aclarado cómo se brindará el servicio a partir del 2 de enero de 2020
Es justo y correcto dignificar a los docentes, como también es justo y correcto evaluar su desempeño con rigor, sobre todo en aquellos casos de nuevas contrataciones, a fin de encarrilar la transformación escolar del país.
La situación causada por el Congreso saliente debe constituir una lección de los enormes costos de oportunidad que implican las agendas ocultas, los manejos irresponsables y las manipulaciones de última hora a leyes que tienen de origen un objetivo noble y práctico.
En 2017, Sinibaldi fustigó por Twitter a la extinta Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala y la señaló de violar su derecho a la presunción de inocencia.
A lo largo de tres décadas y media de democracia, las conductas ególatras, adictas al protagonismo y a los efectos electoreros han causado un terrible rezago en el desarrollo nacional, en todos los sentidos. Se anula la visión de largo plazo o únicamente se le invoca como recurso lírico, mas no como una convicción de compromiso con la historia. A esto se debe, por ejemplo, la costumbre de convocar a la “inauguración” de trabajos en proyectos que a menudo quedan varados, ya sea por falta de fondos, cambio de administración o problemas de opacidad, lo cual poco les importa porque al fin de cuentas solo se busca la propaganda.
La actualización integral, técnica y pertinente de la Ley de Tránsito es una deuda que se hereda de Congreso a Congreso y de Gobierno a Gobierno, sin que nadie emprenda el esfuerzo de trazar una normativa funcional, adaptada a las exigencias de la época. Así también es necesaria una gran campaña nacional de educación y fomento de valores viales que permita atajar asertivamente todas aquellas conductas que tiendan a la imprudencia y exhiban un riesgo para las demás personas que se conducen por las vías públicas.
La sensibilidad solidaria se acrecienta a través de múltiples iniciativas de ayuda a personas necesitadas, ya sea como acciones individuales, grupales e incluso institucionales, algunas de las cuales se verán reflejadas en la ya tradicional secuencia 21 días de dar felicidad, que Prensa Libre comenzará a publicar esta semana, con el objetivo de exaltar valores positivos y alentar la actitud de servicio.