Editorial

NOTAS DE Editorial

La ciudadanía y los sectores productivos juegan un papel clave e insustituible en la exigencia de comportamientos éticos, planes claros de atención a los objetivos del desarrollo y abordajes innovadores para los problemas estructurales.
Se necesita invertir el uso inmoral de legalismos bajo los cuales se justifican gastos estatales en viandas, trajes, viajes, vehículos de lujo y hasta decoraciones suntuosas, para dedicar tales fondos a servicios públicos de salud y maternidad.
En cualquier país aquejado por el silenciamiento del disenso, las obstrucciones legalistas o la intolerancia a las ideas distintas, es el ciudadano quien ve amenazados sus derechos individuales.
Las difíciles condiciones de vida de cientos de familias en El Estor, Izabal, saltaron a la vista durante el reciente y polémico estado de Sitio impuesto en 22 municipios de seis departamentos, justo después de la ejecución de tres miembros del Ejército, que fue la justificación para declarar tal medida de excepción, aunque todavía no se termina de esclarecer la secuencia de hechos y factores que condujeron a tales crímenes.
Lo más importante no es quién inaugura una obra, sino quién veló por la excelencia, la probidad y la calidad en su ejecución.
Más allá de las animadversiones y las controversias que pueda suscitar la figura de Ramazzini, es innegable que sus pronunciamientos públicos, sus acciones e iniciativas lo han convertido en un protagonista clave de la historia nacional.
La impunidad con la cual actúan ciertos conductores es pasmosa: desde motociclistas hasta camioneros que se cruzan con semáforo en rojo, giran en U donde está prohibido, rebasan por fuera de la cinta asfáltica o se lanzan en sentido contrario, sobre todo en áreas donde se desarrollan reparaciones viales.
Hay servidores públicos responsables y dignos. Desafortunadamente, el legado de rémoras interesadas en medrar a costa del erario se acrecienta con cada gobierno que llega.
La repetición de un cuadro de polarización, de un pulso de fuerzas políticas que llega a un punto álgido, de un bloqueo total del diálogo a causa de la intransigencia y los intereses ocultos constituye una situación aleccionadora para otras naciones del continente que constantemente se ven expuestas a las riñas sectarias que disputan cíclicos botines de poder.
Los tiempos parecían sobrados a comienzos del año electoral, cuando el oficialismo apostó a la reelección, al igual que decenas de diputados. Bajo tal sensación se manejaron de forma clientelar e ineficiente recursos de programas alimentarios, de insumos agrícolas y hasta de resarcimientos.