Editorial

NOTAS DE Editorial

La democracia guatemalteca ha vivido momentos álgidos y este es uno de ellos.
Es así como el 1 de julio de 1823 las provincias de Centro América declararon su independencia absoluta de España, México y de cualquier otra potencia.
Se calcula entre 160 mil y 175 mil la cantidad de migrantes guatemaltecos residentes en Florida.
Hasta ayer se habían registrado 24 incidentes de violencia, que comenzaron al día siguiente de las votaciones.
Ya antes de la finalización de la campaña había múltiples rótulos desprendidos de marcos, estandartes e improvisados caballetes arrastrados por el viento o las lluvias hacia cercanas cuencas.
Si lo que se busca es credibilidad habría que efectuar reformas radicales.
El voto nulo, que alcanza más de 850 mil sufragios, constituye una protesta silenciosa, aunque elocuente, que potencia su dimensión si se le asocia con alrededor de 350 mil votos en blanco.
Las cifras apuntan a una segunda vuelta, por décima ocasión en la era democrática.
La mejor razón para acudir hoy a las urnas es recordar que este país se erige por y para los guatemaltecos, sus hijos y los hijos de sus hijos.
Nuestros seleccionados deportivos sí tienen patria, sí tienen pueblo, sí llevan en el corazón el amor a Guatemala; eso es indubitable.